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Inagurada
el 28 de Noviembre de 2003, Percepciones fue
una exposición individual realizada en La Casa De Los Jacintos
( C/ ARGANZUELA 11. METRO PUERTA DE TOLEDO.), por Francisco
Javier Muñoz (pakintosh.com),
y que consistia en una muestra de fotografía, video, performance,
aplicaciones interactivas, musica y arte.
Consciente
e inconsciente, realidad y ficción, sueño y vigilia; conceptos
antagónicos que pueden parecer iguales y que, a veces, están
separados por una delgada línea tan difícil de vislumbrar
que el individuo puede llegar a confundirlos.
La exposición “Percepciones” pretende
la unión del “mundo exterior” y el “mundo
interior” en uno solo, y aunque en muchos casos encontramos
representaciones del “mundo externo” (paisajes,
individuo, masa…), en su mayoría, estas obras revelan una
acentuada predominancia del mundo interior.
El “mundo exterior” es aquello a lo que nos despertamos
cada mañana de nuestras vidas, es el lugar donde,
nos guste o no, tenemos que esforzarnos por vivir, luchando continuamente
contra el autentico tormento del la tediosa monotonía o su brusca
ruptura, que nos acerca el miedo de la incertidumbre. En el
“mundo interior” no hay en cambio ni trabajo ni
monotonía. Lo visitamos únicamente en sueños
o en la meditación (consciente o inconsciente), y su maravilla
es tal que nunca encontramos el mismo mundo en dos sucesivas ocasiones.
La mayoría de los hombres y mujeres llevan vidas tan penosas
en el peor de los casos y tan monótonas, pobres y limitadas
en el mejor, que el afán de escapar, el ansia de trascender de
si mismo aunque solo sea por breves momentos es y ha sido siempre uno
de los principales apetitos del alma. El arte es algo que ha servido,
empleando una grase de H. G. Wells, de “Puertas del Muro”.
Por ello, las representaciones artísticas aquí expuestas
son todas emocionales, pues son de carácter espontáneo
y se dirigen a un propósito único: la satisfacción
de una necesidad instintiva, y con ello, a la apertura de “las
puertas”. Las obras representan descargas de emociones acumuladas
en el subconsciente.
En “Percepciones” el espectador no va a
encontrar mas explicación que su interpretación de la
misma, de la imagen a modo de símbolo, a modo de icono que expresa
con mayor claridad que el lenguaje ese universo “dual” en
el que estamos inmersos. Según una investigación inglesa
reciente, el ser humano habla cerca de 10.000 lenguas diferentes, pero
el substrato más profundo del hombre es universal, y su lenguaje
se expresa por las imágenes, comunes a todos nosotros.
Hablamos demasiado, a veces desearíamos renunciar totalmente
a la palabra y comunicar cuanto se tenga que decir por medio de símbolos.
Una persona capaz de descifrar bien su significado podría dispensarse
totalmente de la palabra escrita o hablada.
Vivimos juntos, actuamos y reaccionamos los unos sobre los otros, pero
siempre, en todas las circunstancias estamos solos. Las sensaciones,
los sentimientos, las intuiciones, imaginaciones y fantasías
son siempre cosas privadas y, salvo por medio de símbolos, incomunicables.
El simbolismo nos abre las puertas de la percepción
que explora las relaciones existentes entre los deseos y las ideas,
la imaginación y la razón, entre la mente que generaliza
y la mente que divide, pero esto ocurre sólo cuando nos aseguramos
de la presencia de ambos elementos y no nos extraviamos en cómodos
prejuicios.
“Percepciones” no pretende mostrar el “mundo
interior” como el que describe Platón en el Fedón,
uno en el que los colores son mucho más puros y brillantes; en
el que las montañas y las piedras mismas tienen un lustre más
rico y poseen una transparencia y una intensidad de tono más
adorables que las que percibimos en la vida diaria; como señala
el propio Platón, en la otra tierra no hay piedra que no sea
preciosa y que no exceda en belleza a cualquiera de nuestras gemas.
A diferencia del "mundo interior" del Fedón,
el “mundo interior” de “Percepciones”
no está "encima y más allá del mundo de la
materia": se trata de este mismo mundo, tal como él se devela
una vez que lo que William Blake llamó "las puertas
de la percepción" se han "despejado", una
vez que la barrera ha sido traspasada, como hizo Alicia atravesando
el espejo, las concepciones morales del individuo son destruidas y los
sentidos atrapan el concepto de una forma global, en este último
caso, el estado espiritual de quien contempla la obra coincidirá
con el de su creador. Luego volverá a entrar en juego el juicio
estético aconceptual, así como los distintos tipos de
juicio conceptual.
“Percepciones” pretende arrancar de raíz
la percepción ordinaria y ver durante unas horas sin tiempo el
mundo exterior e interior, no como aparece a un animal obsesionado por
la supervivencia o a un ser humano obsesionado por las palabras y nociones,
sino como es percibido, directa e incondicionalmente, por la “Inteligencia
Libre”.
Esta realidad es un infinito mas allá de toda comprensión
pero “Percepciones” intenta ser asimilada
directamente, y desde cierto punto de vista, de modo total.
ENTRA Y OBSERVA II.
“Si las puertas de la percepción se abrieran
todo aparecería al ser humano tal y como es: infinito.
Dado que el hombre se ha limitado a sí mismo, divisando
las cosas a través de las estrechas rendijas de su propia caverna.”
- William Blake -
“Fue un juego! ¿Qué otra cosa debía ser?
No es más que un juego nuestro quehacer terreno,
¡aunque les pareciera grandioso y profundo!
Con escuadras de feroces mercenarios juega el uno,
el otro con supersticiones falsas.
Alguno juega con los soles, con las estrellas.
Yo juego con las almas. Un sentido
lo encontrará solamente quien lo busca.
El uno dentro del otro recorren sueño y vigilia,
realidad y ficción. En ningún lugar hay certeza.
Nada sabemos de los demás, nada de nosotros;
jugamos siempre, quien lo entiende es sabio.”
- Fragmento de “El Paracelso” de Arthur Schnitzler -
*
Los textos aquí contenidos sirven para entender “Percepciones”
y han sido confeccionados en base a ideas, pensamientos, sensaciones y
fragmentos de distintos autores, libros y ensayos, teniendo principal
importancia sobre el resto, el libro, “Las puertas de la percepción”
de Aldous Huxley. El autor. |